Cervicitis

Es una inflamación (irritación) de los tejidos que recubren el cuello uterino. El cuello uterino es el extremo del útero (matriz) y se extiende hasta la vagina.

Entre las infecciones comunes del cuello uterino se encuentran la clamidia y la gonorrea. Aunque el virus de herpes puede también producir cervicitis, generalmente se manifiesta con áreas visibles dolorosas en la piel genital.

Los síntomas pueden incluir descarga vaginal anormal (goteo); sangrado o manchas de sangre entre períodos menstruales; dolor durante y después de tener sexo vaginal; y sangrado o manchas de sangre después de tener sexo. La cervicitis puede estar acompañada de una infección en la uretra, el conducto que vacía la vejiga, y en estos casos, los síntomas pueden incluir ardor o dolor durante la descarga urinaria.

Es probable que su ginecólogo sospeche la presencia de cervicitis si encuentra sangre o pus en el extremo del cuello uterino durante un examen pélvico (interno). Para evaluar la cervicitis su ginecólogo recolectará una muestra del fluido del cuello uterino con una pequeña escobilla y la hará analizar en un laboratorio.

¿Cómo se trata la cervicitis?
Debido a que la cervicitis puede producirse por infecciones de transmisión sexual que necesitan atención inmediata como la clamidia y la gonorrea, su ginecólogo puede tratarla con antibióticos incluso antes de la entrega de los resultados de los análisis definitivos de laboratorio, simplemente por una cuestión de seguridad.

¿Qué sucede si no se trata la cervicitis?
Si no se la trata, la cervicitis provocada por una infección de transmisión sexual puede producir dolores severos y daños permanentes al sistema reproductivo, dificultando o imposibilitando un embarazo o la continuidad de un embarazo. La infección del cuello uterino también puede facilitar el contagio con el VIH o su propagación. Si piensa que tiene cervicitis, hágase examinar y trátese de inmediato para evitar complicaciones.

¿Se tienen que tratar las parejas sexuales?
Sí. Si le diagnostican una infección de transmisión sexual en el cuello uterino, es importante comunicárselo a las personas con las que haya tenido sexo en los últimos 2 meses, para que también
puedan examinarse y tratarse. Tome todos los medicamentos según le indiquen, aún cuando se sienta mejor antes de haber terminado el medicamento. No tenga relaciones sexuales hasta que usted y las personas con las que haya tenido relaciones sexuales se traten y todos los síntomas desaparezcan, o se podrían volver a infectar mutuamente.

¿Y si estoy embarazada?
Si no se trata durante un embarazo, la cervicitis provocada por una enfermedad de transmisión
sexual puede conducir al parto prematuro y aborto espontáneo. También puede producir infecciones en los ojos y en los pulmones del recién nacido.
Todas las mujeres embarazadas deben hacerse los análisis para detectar la presencia de enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH, cuanto antes durante el embarazo. Debe volverse a analizar durante el embarazo si está expuesta a un riesgo mayor de contagio de una ETS. Por ejemplo, está expuesta a un riesgo mayor si tiene una nueva pareja durante el embarazo, o si tiene más de una pareja.
Para protegerse y proteger a su bebé contra el VIH y otras, use un condón de látex siempre que tenga sexo.

¿Cómo puedo evitar la cervicitis?
Si lleva una vida sexual activa, puede reducir su riesgo de contagio de contagiar la cervicitis y la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo el VIH, teniendo sexo sólo en una relación monogámica con una pareja que, con seguridad, no está infectada.
Si tiene sexo fuera de esta relación, puede reducir el riesgo de contagio de ETS si:
1) Usa siempre un condón de látex cuando tiene sexo – vaginal, anal u
oral. Los condones fabricados con materiales “naturales”, como piel de cordero, protegen del embarazo, pero no de las enfermedades de transmisión sexual. Si es alérgico al látex,puede usar condones de poliuretano u otros materiales sintéticos.

2) Evita el alcohol y las drogas cuando tiene sexo. Si bebe o usa drogas, le resultará más difícil recordar usar condones para protegerse y proteger a los demás.